13 de noviembre de 2016

Este es el poema que te hace sonreír y aun no lo sabes, pero prometo que lo hace


Este es el poema que te hace sonreír y aun no lo sabes, pero prometo que lo hace

Porque este poema huele como el abrazo de tu madre, como el olor de un sitio nuevo en el que nunca estuviste, pero siempre soñaste

Este poema suena a un chiste de tu abuelo y su risa antes de llegar al final

Este poema suena al momento cuando abres una carta de aceptación, al amor de tu vida diciendo SI

Este poema suena a la primera canción que amaste de verdad, y sientes lo mismo que con el baile que hacías cuando la escuchabas

Este poema suena al hecho que aun sabes hacer ese baile, y que puede ser que aún lo practiques de vez en cuando si nadie mira

Este poema sabe a tu gominola favorita, o como cuando sacas la lengua y saboreas la nieve

Este poema sabe a esperanza, es más, sabe a la primera palabrota que aprendiste y la primera vez que la usaste en frente de tus padres

Este es el poema que te hace sonreír porque lo llenas de todo lo que te cuenta

Este poema se parece a esas búsquedas de imágenes adorables que pretendes que no haces

Este poema es el bostezo de un cachorrito, el baño de un gatito, las caras llenas de chocolate de un bebé

Este poema suena a la risa de tu mejor amigo, o a alguien nuevo diciendo "confío en ti", o a llegar a casa

Y te hace sentir como saltar en los charcos cuando tienes 6 años, solo porque puedes. porque no tienes que comportarte como un adulto

Este poema sabe a comer helado por la mañana porque ahora que eres un adulto nadie puede decirte que no puedes

Este poema son las noches que te vas a la cama riéndote y las mañanas que te levantas aun borracho de vida


Este poema te hace sentir como puedes darle la vuelta a un día de mierda simplemente leyendo este poema.

27 de marzo de 2016

Mi YO un poco más maduro: La soledad de la victoria.

*Post escrito en uno de esos momentos en los que no hay máxima euforia, bueno eso y que necesito vacaciones.*

Es en esos momentos en los que las personas que más echas de menos están haciendo las cosas que tanto te gustan, en los que estando tan lejos, te sientes más solo. Nada importa lo ocupado que puedo llegar a estar, la cantidad de cosas que llegue a hacer en un solo día, hay ciertos momentos que es imposible no desear estar cerca de "los míos".


Ya sea por lo que ha supuesto para mí Fe todos estos años, o por los imborrables recuerdos que tengo de la Vigilia Pascual, quizás sea este el día en el que más necesidad tengo de volver, la jornada en la que menos merece la pena "tanta leche" de realización personal.

Yo lo que quiero es escuchar el pregón de mi Parter en persona, quiero escuchar a Rocío cantar "la noche", quiero que María me eche un ojo y me diga con la mirada que justo después de esto hay que encender las velitas, y que 3 segundos antes de la cuenta venga Anita por detrás y me dé un empujoncito para que las vaya repartiendo (por si acaso), quiero un abrazo para la Paz de Maite, quiero echarme unas risas con Ainara por unas palmas fuera de compás... Quiero MI Vigilia.



En realidad, y ahora que lo pienso fríamente, lo que quiero es un momento tan perfecto como imposible, por querer, pondría a Paquito a leer la primera lectura, a Bea la segunda, a Jose Manuel el Evangelio, y a Don Ignacion la homilía para que nos cuente aquello de Vai Soli una vez más.

Probablemente lo que pasa es que me estoy volviendo un viejo cascarrabias, contando batallitas y diciendo aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor"; aunque en realidad lo único que sabemos es que "cualquier tiempo pasado fue ANTERIOR", y que lo que tenemos ante nosotros es lo que Dios a puesto en nuestro camino. Así que aunque está bien revisar nuestra vida para poder cambiar lo que no nos gusta, tenemos (tengo) que dejar de ser egoístas, agradecer a Dios que nos haya entregado esta Fe, y seguir caminando.

Feliz Pascua / Happy Easter


6 de diciembre de 2015

Adviento 2015

De todas las épocas que se celebran en la Iglesia Católica el Adviento es sin ninguna duda la que más me gusta. Todas las épocas tienen un punto de esperanza porque el Cristiano, al fin y al cabo, es una persona que sobre todas las cosas, espera (con ambos significados del inglés, "hope" y "wait"). Pero el Adviento es esa parte del año en la que esperamos la llegada de Jesús.

Tristemente no siempre llega, o mejor dicho no siempre le aceptamos cuando llega; pero cuando abrimos nuestros corazones, cuando esperamos con confianza y amor, llega y de qué manera.

Cuando llegue la Navidad todas las Iglesias estarán llenas de gente que se acerca a ver el "espectáculo", pero durante estas cuatro semanas tu parroquia está llena de esperanza... Y de amor, y de paz, y de tolerancia, y de Fe.

Para terminar os dejo con mi oración más favorita de todos los tiempos.

¡MIRA QUE ERES LOCO!

Nos han dicho que quieres volver a nacer otra vez.
Mira que eres loco, ¿eh?
¿Pero no ves lo que somos y lo que estamos haciendo?
Y, sin embargo, Tú quieres venir.

Ya no sé si con tu gesto testarudo de volver cada Navidad estás pretendiendo decirnos algo: Que el cielo está siempre abierto, que hay estrellas para guiar nuestros pasos, que hay ángeles humanos a nuestro lado, que podemos hacernos tiernos como niños, que el mundo puede ser nuevo, que Dios es Padre y Madre en nuestro desconcierto...

Que nadamos en abundancia mientras hay hermanos, nuestros y tuyos, que sufren hambre de pan, de cultura, de libertad, de cariño, de dignidad...
Que tenemos un mensaje que se llama Evangelio que todavía no es Buena Noticia para todos, porque nosotros lo desvirtuamos y malvivimos.

Que tenemos miedo de vivir y cerramos nuestro corazón a los hermanos.
Que nos preocupamos mucho por nosotros y nos justificamos ante ti dando limosnas.
Que no sabemos compartir, y que Tú sigues encontrando nuestras puertas cerradas...

Si es así, Jesús,
ven a nuestras casas esta Navidad.
Ven a nuestra ciudad,
ven a nuestra parroquia,
ven a nuestro grupo.
Ven a nuestro mundo.
Y ven, antes que nada,
a nuestro pobre corazón.

5 de agosto de 2015

El primer gran paso

Hace la friolera de tres largos años que escribí este artículo de-Matalascañas-Massachusets, y por fin puedo decir que he dado el primer gran paso en aquello que prometía allá por Junio del 2012.

Para los que no lo sepáis, llevo algo más de un año convalidando mi (paupérrimamente valorada) titulación de Óptico-Optometrista de España para convertirme en Optometrista (sí, a secas) en Reino Unido. Empecé a mover hilos recién terminado el Máster del Centro Boston, pero oficialmente he estado viviendo allí desde septiembre del 2013.



Este es "El primer gran paso" porque por fin puedo decir que soy optometrista de Reino Unido, para ser más precisos, habilitado y autorizado para trabajar en Lothian (Edimburgo). Y por eso la capital de Escocia es desde hace ocho meses mi nueva vivienda.

Escocia tiene algunas cosas malas, casi todas relacionadas con el clima, pero una infinidad de sitios y momentos maravillosos relacionados con sus paisajes y habitantes. Glasgow ha sido un verdadero hogar para mí, hasta tal punto que me ha hecho querer seguir viviendo a sus alrededores, y Edimburgo está siendo hasta ahora el sitio perfecto para seguir avanzando.



Cuando se escribe sobre uno mismo, se tiende a exacerbar las cosas buenas y a obviar las malas. Pero siendo justos, no tengo muchas cosas malas que decir de la experiencia que llevo vivida. El camino ha sido más o menos arduo por el tema de llevarme 26 años "viviendo de la renta", pero el destino al que con orgullo puedo decir que he llegado, me hace muy feliz.

Para los que me veáis por la calle, si me notáis incluso más sonriente de lo normal, lo anteriormente comentado es el motivo absoluto de ello. Estoy feliz.




24 de febrero de 2015

Sus últimas uvas

Son muchas las cosas que pensamos que habíamos hecho de otra forma cuando ya no tenemos a nuestro lado a las personas que queremos. Quizás, solo quizás, le habríamos dicho más veces que la queremos, que con una sola de sus sonrisas alimenta la nuestra durante meses; le habríamos dado muchos más besos al despedirnos, e incluso habríamos pasado esos últimos 5-10 minutos que "no tenía nada que hacer" a su lado. Habríamos superado la pereza para levantar el teléfono y hacer una llamada de cortesía más... ¿De cortesía? Más bien de cariño, de amor, de aprecio, de respeto.
Respeto por la fuerza, la lucha y la entrega. Por querer más que nadie, por aceptar sus miedos, por seguir luchando hasta el último día.

El 10 de enero fue uno de esos días especiales, y es que ese día se fue al Cielo mi abuela María.

Si la hubiésemos conseguido convencer para que se sentara en una silla de ruedas, le podríamos echar la culpa a eso, podríamos decir que como dejó de moverse, eso se la llevó por delante; pero lo cierto es que el día 2 de enero estaba comentando que había puesto "un lavao" y que iba a cenar jamón y un poco de "lomo en caña".

Habrá mucha gente que te echará de menos, eso seguro, desde el abuelo, por el que rezaremos y al que tendremos que apoyar incesantemente; la tita Mari, que tenía una parte importante de su día ocupado y animado alrededor de la abuela; a mi padre, al que tantos años llevo viéndole pasarse a hacer una visita a "su casa"; el resto de la familia, esta enorme familia, que tantas nocheviejas y momentos inolvidables han compartido contigo... Y yo, yo también te echaré de menos. Cuando vuelva por Pilas me faltará una de las pocas personas que hacían que se me encogiera el corazón cuando me iba. Nunca lo entendiste, y aceptabas a regañadientes cuando te decía que estaba haciendo aquello que me hace feliz, "con lo bien que estarías aquí, llevando a tu abuelo al sindicato y dándole una vuelta por las tardes a estos dos viejos".

De esas cosas que supongo siempre recordaré, es esa abuela que disfrutaba escuchando mis historias incluso cuando ya casi ni te enterabas y que cuando paraba a tomar aire, total como no te estabas enterando, me preguntabas algo totalmente diferente...

TE ECHARÉ DE MENOS ABUELA.

PD: Escrito el mismo día que me dieron la noticia como tributo, podéis acusarme de pasteloso y sentimentaloide si queréis.

20 de octubre de 2014

La Incompetencia Por Bandera

Recientemente me han ocurrido dos situaciones que para el que no las conozca, las voy a contar, así entre otras cosas, puede que incluso consiga que no nos parezca que lo peor siempre lo tenemos en casa. Con esto no quiero decir que lo nuestro sea bueno, por desgracia no tengo ningún argumento para decir que lo sea, pero desde luego nuestra burocracia no es la única con estupideces.


La primera de mis historias es una que comienza de forma cómica. Hace algo más de una semana me caí con la bici; no es que hubiera un obstáculo que no vi, que va, es que mi bici se cansó de ser una bici con cambios normal y corriente y decidió convertirse en una bici de piñón fijo. Por supuesto todo eso lo hizo sin avisar y a mitad de una cuestabajo. ¿Resultado? Tortazo y quemadura de segundo grado en el codo (gracias a que llevaba chaqueta y sudadera).


Después de una semana tenía una postilla preciosa pero incompatible con estudiar inglés (el por qué estaba estudiando inglés en la segunda historia), por lo que terminé arrancándome la postilla mientras aguantaba uno de esos interminables Listening. Como estaba en la universidad, fui a seguridad a pedir el kit de emergencia para ponerme un poco de betadine y una gasa. Para mi sorpresa el de seguridad me pregunta si soy alérgico a las tiritas (WTF?!?!) y por supuesto tener cosas que contuvieran yodo o algo parecido, nanai.


Sí amigos, el kit de emergencia estaba lleno de tiritas, ¿de todos los tamaños? Ni tan siquiera, tamaño corte de papel. Nos hemos vuelto tontos de verdad, por no decir algo más fuerte.


La segunda es un poco más frustrante (Nota: El que no sepa que estoy en Glasgow convalidando mi título de Optometrista para trabajar en UK, no sé cómo ha llegado hasta aquí, cierra la puerta al salir). El último paso del proceso es que me apruebe la autoridad local de Glasgow (el health board) que hace un chequeo de tus antecedentes penales y de dos personas de referencia, entre otras cosas.


Bueno, pues estos señores tienen estipulado que necesitas más de un 7.0 en IELTS (certificado de inglés), y si has hecho cualquier otro título está altamente infravalorado.
Como algunos sabéis tengo el advance (C1) que me saqué hace 4 años sin haber vivido nunca en un país de habla inglesa, pero mi nota fue un 62%. Pues nueva sorpresa, necesito un 67% o superior para que me sirva, porque haber hecho todo un año de universidad aquí en Glasgow no es prueba suficiente.


Que quede claro que no protesto porque tenga que pagar 135£ (aunque duelen y mucho) o porque me tenga que presentar al examen (que es endemoniadamente fácil), me molestan los 20 días mínimo que tengo que esperar entre apuntarme y tener los resultados para poder empezar a trabajar.


Saber que mi nivel de ingles era superior a un 7.0 IELTS sólo requería 5 minutos charlando y leer los mails que hemos intercambiado. Pero claro, eso seria sentido común. Y esto no es culpa del health board de Glasgow, en culpa de la burocracia, de ese grupo de personas que un día decidieron que un examen de inglés puede evaluar como de bien me voy a comunicar con un paciente. Pues a Bollullos te llevaba yo con un 7.0 de IELTS español... Si es que somos gilipollas.

3 de julio de 2014

Preparados, listos... A liarla!

Soy Cristiano, ¿la liamos? Así reza el eslogan y el cartel de la I Gymcana Joven de Matalascañas el 4 de agosto.

El grupo joven Vai Soli ha decidido que ya está bien, perdón, que ya es hora ¡de pasarlo bien!



El verano es históricamente tiempo de relajarse, de divertirse y de irse de vacaciones. Para los que somos de playa (o la tenemos lo suficientemente cerca), como "la tenemos todo el año" estamos con ganas de inventar cosas nuevas. Desde Matalascañas hemos decidido que queremos que este año 2014 sea un año especial y os hemos preparado la Gyncana más espectacular de vuestras vidas, ¿no te lo crees? ¡Ven y sorpréndete!

Hemos puesto toda la carne en el asador. Hemos contactado con el ayuntamiento, con el arzobispado y con las parroquias del entorno (¡qué leñes, si hasta hemos contactado con el Papa!) para que este evento llegue cuanto más lejos mejor, mientras más seamos mejor nos lo pasaremos.

En el grupo contamos con Scouts que llevan preparando eventos de este tipo más de 20 años, con un grupo joven que es conocido en muchos puntos de España por su alegría y entusiasmo, y sobre todo, con el mejor paraje posible para este evento, Matalascañas, situada en el corazón de Doñana y a pie de playa, es sencillamente perfecta para que podamos contar con pruebas de mar, tierra ¡y hasta aire!


Las inscripciones están abiertas desde el día 5 de Julio (mandar el formulario a soycristiano.laliamos@gmail.com) hasta el lunes antes de la Gyncana, día en el que tendremos que cerrar las inscripciones para poder tener las camisetas de todos los participantes a punto para la fiesta, ¿fiesta? Si amigos, no es una prueba, ni un concurso, es una fiesta donde todos nos divertiremos de una forma diferente, y donde podrás conocer muchísima gente. La edad mínima de inscripción es de 14 años aunque los menores de 18 años tendrán que tener autorización. El precio, unos irrisorios 5€ para cubrir parte del coste de la camiseta.

No tienes excusa, los equipos pueden ser mixtos o de tu Parroquia.


Preguntas frecuentes:
P: Como es verano sólo puedo ir yo de mi parroquia, ¿puedo participar?
R: Por supuesto, de hecho la mejor forma de conocer gente es cuando no conoces a nadie y te ves predispuesto a hablar con todo el mundo

P: ¿Cómo puedo ir a Matalascañas desde mi localidad?
R: Si no puedes conseguir alguien que te acerque, os podemos poner en contacto con gente que venga desde otras parroquias y así uniros para venir en diferentes coches/autobuses.

P: Soy de Santander pero me gustaría ir, ¿puedo participar?
R: ¡Échale un par y compra el vuelo ya! Te estamos esperando.

P: ¿Dónde puedo contactar con los organizadores?
R: En facebook estaremos prácticamente siempre activos. Si no te contestamos en 24 horas te devolvemos el dinero.

P: ¿Qué dinero, si todavía no he pagado nada?
R: Pues mejor para todos, que mi banco es más de recibir que de devolver :P


7 de febrero de 2014

Un Cristiano diferente, un Cristiano mejor...

No sé si esto se habrá escrito antes, o si tan siquiera si tiene sentido fuera de mi cabeza, pero voy a intentar explicar las fases, o mejor dicho, la montaña que supone SER Cristiano, que no tiene nada que ver con decirle a nuestros compañeros de clase cuando hacen chistes inapropiados sobre los sacerdotes (por poner un ejemplo), que se callen, algo importante pero insuficiente.


Ir seis o siete veces a misa al año y asistir a tres convivencias tampoco te hace Cristiano por arte de magia, aunque es importantísimo tener Comunidad, alimentarla, y aprovechar cada minuto que puede unirte un poco más a ellos. No quiero que me malentendáis ni consideréis esto un ataque concreto a alguien en particular, todo lo que comento es mi forma de ver las cosas.

Como siempre hablo desde mi experiencia personal, de como me siento en este momento concreto y, probablemente, cuando lo lea dentro de unos años, veré que me quedé corto pero lo voy a describir lo mejor posible.



Hay miles de pasos/escalones que subir para poder terminar llamándote Cristiano, que si además dejamos de intentar subirlos tendemos a descender por la mera fuerza de la gravedad, pero hay dos grandes saltos que por suerte no se tiene que hacer del tirón, pueden hacerse poco a poco, pero se TIENEN que hacer sí o sí. No tiene que ser en un orden concreto pero el primero pienso que es decir que eres Cristiano, contárselo a tus amigos, a tu familia, a la gente que acabas de conocer y a los que no conoces de nada, a TODO el mundo; y esto lo haces diciéndolo, por supuesto, pero también lo haces demostrándolo, saludando, sonriendo, ayudando, etc... el Cristiano tiene que amar más y ayudar más. Puede parecernos un paso relativamente fácil, pero hacer esto las 24 horas del día los siete días de la semana es de las cosas más difíciles a las que enfrentarse como Cristiano.

El segundo paso, es segundo escalón, y en el que creo que me encuentro ahora mismo, pero que se me está convirtiendo poco a poco en un Himalaya, es la relación con Jesús como un amigo. Es una relación directa en la que hablo y escucho, en la que me enfado y me divierto y que abandono y olvido con frecuencia, pero una relación que disfruto de cada segundo en el que estoy inmerso en ella. Una relación que me da fuerzas para tirar pa'lante en el día a día y que me permite ser mejor persona pensando cada día un poco más en los demás.


Estás dos cosas, son para mí las más importantes para poder llamarte Cristiano, sabiendo que no son las únicas, ya que sin ir a Misa o sin compartir tu Fe en comunidad, tampoco hay mucho que hacer... Nadie dijo que fuera fácil, de hecho en la Biblia dice exactamente lo contrario, que de fácil no tiene nada.

Ser Cristiano supone un Sacrificio constante, un cambio radical en nuestras vidas... Un cambio radical en MI vida.

22 de enero de 2014

Todo se acaba en la vida...

Escribir estas líneas, es la única forma que tengo para hacerte saber que aunque nuestra relación acabe, no lo hago sin más, que uno también tiene su corazoncito.

Seamos sinceros y dejémonos de tópicos, lo nuestro tenía fecha de caducidad. Aunque me puedan tachar de prepotente, soy demasiado bueno para ti. Un cambio de ciudad, volver a la universidad, salir de casa de mis padres por 3 o 4 vez (ni sé cuantas van ya)... Era algo que no ibas a poder aguantar.

Tengo que reconocer que ha habido momento geniales, me has acompañado cuando más te necesitaba, has estado conmigo en el médico, en los viajes largos de tren y autobús, e incluso en alguna que otra fiesta.

Me he emocionado y desquiciado contigo, hemos tenido nuestros rifirrafes he incluso he amenazado con dejarte más de una vez, pero al final nuestra relación de acaba por la puerta grande.

Supongo que dentro de un tiempo nos volveremos a ver las caras, que pasaremos un rato juntos, o que le hablaré de ti a algunos amigos, pero ya no volverá a ser como antes, ¡se acabó lo que se daba, au revoir, good bye!

Han sido 515 fases espectaculares...

¡¡¡Gracias Candy Crush!!!


14 de enero de 2014

Comenzando la experiencia

*Escrito hace 9 meses, justo antes del triatlón de Sevilla del año pasado.

Mi historia con el triatlón no comienza de forma mágica, no me caí de ningún caballo y me dije a mí mismo, ¡anda, si quiero ser triatleta! Ni tan siquiera puedo decir que hubo un momento concreto en el que me propuse entrenarme para ello, pero lo cierto es que a día de hoy, y con todo lo que ello supone, estoy listo para mi primer triatlón, ¡y qué mejor sitio que Sevilla para probar la experiencia!

Si hace tres años me hubieran propuesto hacer algo de este tipo, lo habría rechazado sin dudarlo principalmente porque no era capaz de correr más de 10 minutos sin que un extraño pinchazo se adueñara de músculos de los que antes desconocía su existencia; claro que no es de extrañar después de 7 meses de Erasmus en los que salía de fiesta más días de la semana que los que me quedaba en casa.

Con 11 kilos más que cuando me fui (y no estaba delgado antes de irme) volví con el firme propósito de perder algo de peso tanto por estética como por salud. Y en el camino me encontré con una pasión. Pasión por el deporte, pasión por la competición, pasión por el triatlón.

Poco a poco, y con la ayuda de mucha gente que no voy a ponerme a recordar dado que el lector de esto puede no conocerlos y se haría una lectura ardua y tediosa, fui metiéndome en vereda hasta llegar a lo que soy hoy, por primera vez dentro de los límites "normales" de peso para mi estatura y a un paso de mi primer triatlón

Cada momento, cada historia, cada experiencia cuenta y te llevan inequívocamente al punto en el que estás ahora mismo. No podemos saber si con otras experiencias estaríamos aquí, pero si que podemos asegurar que no seríamos los mismos.

Las mías son muchas pero las que más me han marcado son las pruebas de deporte combinado que he intentado antes de este triatlón, y digo intentado porque en los dos duatlones cross que he probado me he tenido que retirar por diferentes motivos.

Mi primer duatlón cross fue el de tomares en este mismo año en aquellos días en los que no paraba de llover. Las sensaciones en el primer tramo no podían ser mejores acabando los primeros 6 km. con una media de 4'35" el km y con las piernas a pleno rendimiento. En el tramo de bicicleta, divertido y difícil a partes iguales, a falta de 3 km para completar la primera vuelta (8 km. de 16) piché y me tuve que retirar ya que no llevaba cámara de repuesto (a palos, o más bien pinchazos, es como más rápido aprende uno, ¿sabéis?). En el segundo hacía tantísimo frío que en un bache con la bicicleta se me escapó el manillar y volé por los aires para aterrizar en un durísimo albero, segunda prueba combinada, segunda retirada.

Así que aquí estoy, con los nervios a flor de piel, con ganas de acabar más que de otra cosa, pero sabiendo que puedo llegar a superarme y a batir todos mis records. ¡A por ello!